sábado, 10 de septiembre de 2011

Primera Reunión de la Comisión de Seguimiento

Huipulco-Tlalpan, México D.F.:Desde las 10:30 am los miembros de la Comisión de Seguimiento Capitular de la Inspectoría Salesiana de Nuestra Señora de Guadalupe de México-México (MEM) se han reunido el sábado 10 de septiembre en las oficinas del Posnoviciado Salesiano de México. Estuvieron presente los salesianos: P. Ignacio Ocampo Uribe, P. José Antonio Hernández Valdez, P. Miguel Lezama Rojas, P. Marco Antonio Becerra Cortés, P. Felipe de Jesús Vargas Gutiérrez y P. Juan Alberto Polanco Solís. La Reunión tuvo como objetivo participar y compartir las resonancias sobre la entrega de los materiales capitulares a las distintas comunidades integrados en una carpeta e informarse sobre los avances de ejecución del PREV.



lunes, 5 de septiembre de 2011

Presentación de la Carpeta: Análisis, Decisiones e Instrumentos de Trabajo Capítulo Inspectorial 2010

En respuesta a las grandes y urgentes necesidades de nuestros jóvenes de México, atendiendo a las problemáticas de la Inspectoría reflejadas en el informe de la Visita Extraordinaria elaborada por el P. Filiberto González Plasencia a nombre del Rector Mayor, escuchando el llamado del actual sucesor de Don Bosco a entrar en un estado de conversión permanente para ser personas que tienen en el amor la motivación más poderosa para dejarse conducir por el Espíritu Santo, que hacen de Don Bosco y de la salvación de los jóvenes su punto de referencia y su norma de vida, y que saben trabajar en sinergia atendiendo a los acuerdos tomados en el Capítulo General, pongo en tus manos la Carpeta que contiene los análisis, decisiones e instrumentos de trabajo de nuestro último Capítulo Inspectorial.

Esta Carpeta, si bien recoge y da cuenta de los trabajos y acuerdos del Capítulo Inspectorial 2010, pretende ser sobre todo un instrumento y herramienta didáctica de trabajo que facilite el actuar de las comunidades, su integración y adhesión a las actividades y objetivos del Plan para la Renovación Espiritual y Vocacional (PREV) de los Salesianos, así como el acompañamiento por parte de la Comisión de Seguimiento. Agradezco a esta misma Comisión todo el apoyo que están ofreciendo a la Inspectoría en este aspecto.

La Carpeta es el fruto del trabajo de muchos hermanos, de reflexión conjunta y el gran deseo de conseguir la finalidad del PREV, viviendo evangélicamente felices y con amorevolezza, dando testimonio atractivo de nuestra vida en Cristo para resurgir apostólicamente y acrecentar nuestra esperanza.

P. Miguel Agustín Aguilar Medina
Inspector de la Inspectoría
“Nuestra Señora de Guadalupe”(MEM)







viernes, 24 de junio de 2011

Encuentro de Obediencias 2011 y Presentación del Panel sobre el Congreso Internacional de Don Miguel Rúa

24 de Junio de 2011
Instituto Salesiano de Estudios Superiores, Huipulco-Tlalpan, México D.F.

A las 10 de la mañana del viernes 24 de junio de 2011 inició el “Encuentro de Obediencia 2011”  cuyo lema central fue “Don Rúa: Testigo de obediencia y fidelidad a Don Bosco”,  participaron los salesianos de la Inspectoría Salesiana de Nuestra Señora de Guadalupe y se llevó a cabo en el Instituto Salesiano de Estudios Superiores - Posnoviciado Salesiano de México, fueron convocados por el P. Inspector Miguel Agustín Aguilar Medina SDB, y su Consejo, quienes les dieron la bienvenida junto con el P. Mario Escalante Director del Posnoviciado, el Lic. Carmelo Reyes Rector de ISES y los posnovicios quienes colaboraron con entusiasmo y fraterna entrega atendiendo a los hermanos visitantes que recibieron ese día sus obediencias por manos del Padre Provincial.

Cerca de las  10:20 el P. Ignacio Ocampo Uribe Vicario Inspectorial les invitó a participar en el Auditorio “Padre Alberto López  Landa” del “Panel : Congreso Internacional sobre Don Miguel Rúa”  dirigido por el Padre Vicario quien abrió con una introducción que presentó a Don Rúa como un modelo del seguimiento y continuidad de Don Bosco mostrada a través de un Congreso Internacional que presentó cerca de 30 ponencias en 3 días , en la cual participaron el Padre Ignacio, el P. Juan Cerezo y el P. Felipe Carranza y que fue un evento  culmen del la Celebración del Centenario de su muerte, trabajo en el que participaron expertos de los cuatro continentes, religiosos Salesianos, laicos y diocesanos, 28 exposiciones, además de la intervención del Rector Mayor, la presentación del Padre Francesco Motto Director de Centro Histórico Salesiano; se realizaron 6 debates, una mesa redonda, todo apostando a la divulgación actualizada en las Inspectorías de la persona del Beato Don Rúa - según el comentario personal del P. Ignacio- se dio una oferta amplia y variada pero se debe dosificar y determinar las líneas historiográficas más precisas, además presentó todo el programa que contemplo del Congreso, el cual se llevó a cabo del 29 al 31 de Octubre de 2010, comentó que existe los documentos en Italiano, en el portal de Internet de la Congregación con síntesis realizadas por la UPS con rigor científico y que responden a la invitación de valorar nuestra historia como parte fundamental de nuestra espiritualidad.

 Así cedió la palabra al Padre Juan Aarón Cerezo Huerta SDB,  Licenciado en Teología Espiritual Especializada en Salesianidad por la UPS,  quien presentó la ponencia : “La aportación  Don Aldo Giraudo: la Figura de Espiritual de Don Miguel Rúa en los testimonios al procesos de Beatificación” quien a partir de dichos testimonios recopilados en el  proceso ordinario, se buscó obtener los elementos característicos de la figura espiritual de Don Miguel Rúa, señalados en ellos, el proceso inició en 1922 impulsado por Don Trione postulador de la causa y concluyó en 1928, con la participación de 21 testigos como Don Barberis (quien fue un tanto difuso en su aportación –según nota del ponente-) , Pietro Gribaudi (muy preciso y detallista), se tomó muy en cuenta las bien definidas aportaciones del los SDB que vivieron con Don Rúa: Don Rinaldi, José Balestra, Don Angelo Amadei (el más consistente): de estos testimonios se logra visualizar la personalidad excepcional y bien delineada de Don Rúa, religioso de buen trato, agradable, admirado, que se imponía por ser muy humano, de fuerte espiritualidad y coherencia de vida, fuerte en la oración, digno de ser venerado, trabajador constante, perfecto en el cumplimento del deber, sistemático guiado por el amor y la Gloria de Dios y la salvación de las almas; siempre viviendo en sobriedad, templanza y pobreza sin ostentación, amable salesianamente, según la visión de la misión. Medido en todo, exigente, sobrio, esencial, correcto, de noble y buen trato, pero exigente en cuestiones morales sobre todo con los SDB, muy pulcro en su persona y hábitos.

De fuerte fervor y ardor apostólico gran evangelizador sobre todo de los más desprotegidos e ignorantes sobre asuntos de fe.

Confesor, predicador, conferencista fiel al espíritu apostólico de Don Bosco. Atento en la escucha, promotor y organizador de las obras apostólicas….fiel al espíritu de Fundador, de Don Bosco...vivía bajo la mirada de Dios con virtud sobria en función de la misión… según el Padre Cerezo los Sumos Pontífices en las síntesis biográficas realizadas para los proceso  tienen una forma muy precisa de describir tal y como eran estos hombre santos, y citó y presentó a el Análisis de Don Francis Desramaut que muestra a Don Rúa como Fiel Discípulo de Don Bosco… Asceta, amable, profundo, auténtico, sencillo, tal y como era, inteligente, intuitivo, culto, de gran y prodigiosa memoria, conocimiento amplio, jovial en la conversación, pero realista, claro afectuoso pero sin adornos o lirismos. De gran sensibilidad y afectuoso, pero reservado, muy prudente, buen diplomático, de gran fuerza de voluntad, atenido a ser ordenado, regulado en su vida, sereno y perseverante determinaba fines, medios para alcanzarlos con prontitud, pedía consejo y trabajaba hasta lograr la meta. Sabía disponer todo a los fines, y preveía y evitaba los problemas….

Así el Padre Cerezo hizo propias las conclusiones del Rector Mayor  que explica  que es muy notable la visión lograda del Congreso sobre Don Rúa pues plantea que él “se hizo menos para dar a conocer a Don Bosco”, esa es su grandeza,  y debería provocar que se escribiera una renovada vida del  Don Rúa ahora  que se descubre su persona con riqueza propia.

Segundo: debería proseguir la investigación científica, según el contexto histórico, social, eclesial y salesiano. Impulsando a la formación de historiadores con un programa bien definido. Y finalmente: debería ser un modelo seguro para conocer y vivir a Don Bosco : “no vivimos más que de Don Bosco y para Don Bosco”.

Después de las ponencias se dio un espacio en donde se respondió a las inquietudes de los hermanos como: ¿Lo ya escrito por otros autores se descartaría? No pues son escrito que tienen su propio valor histórico pero es recomendable mejorar lo logrado…¿Se puede poner a disposición de los presentes el material? Si, está en el sitio, claro hay que leer en italiano… entre otras. Para unos es un llamado urgente, para otros algo necesario…

A las 13 horas después de un receso se llevó a cabo la celebración Eucarística en la Solemnidad de San Juan Bautista: El inspector  durante la homilía presentó saludos del Padre Jesús Solis que se encuentra convaleciente por un problema de salud.

Presentó , además, a los tres nuevos Diáconos  de MEM Gerardo Cayetano Rementeria de San Juan Mazatlan Mixes, Pedro Damián Narváez Cab primer salesiano ordenado de Mérida y Noé Jorge Lara de Cuautlancingo, Puebla, además mencionó al Diácono Hugo Herrera -quien fue ordenado Sacerdote al día siguiente-,  al Diácono Raúl Silva que festejaba su cumpleaños, a los recién ordenados Diacónos de otras inspectorías Lázaro de Cuba y Víctor de Antillas.

Sobre las lecturas el Inspector expresó que la imagen de San Juan Bautista es muy adecuada a la vida de cada unos de los Salesianos, sobre todo desde la invitación del Rector Mayor a impulsar y cultivar una cultura vocacional, manifestando a toda persona, a todos los jóvenes, que cada persona tiene una vocación… afirmó que en ocasiones hablamos sobre la vocación de una forma muy reductiva, como si fuera  exclusiva de unos pocos sacerdotes, religiosos, misioneros… la vocación en realidad es de toda persona, de todo cristiano. “Dios cuando nos pensó, a cada uno de nosotros  lo hizo para una vocación, para una misión”…recalcó

Prosiguió explicando que mucho se ha usado la frase “escogidos desde seno materno”, aplicada a Jesús Cristo, auto afirmada por San Pablo, y en ese día a San Juan Bautistas… este último tenía por misión ser “luz de las misiones,” preparando el camino al Señor: tenía que manifestarlo a un pueblo que no estaba esperando al Mesías, o que no estaba dispuesto a recibirle, el tenía que  trabajar en convertir el corazón de los padres hacia los hijos, y el de los hijos a los padres, algo que debería ser natural -y que-   no estaba sucediendo. Él tenía esa grande misión, a la cual se  consagró totalmente, toda su vida fue para ello, para ser un instrumento de Dios, con sus palabras, con sus hechos, con su persona, con su vida.

 “Y nosotros también estamos llamados en este 2011 a ser instrumentos de Dios para nuestros jóvenes, a ser instrumentos de Dios para la gente a la cual nos envía; y sí Juan no tenía una misión fácil tampoco nosotros la tenemos” dijó el Inspector.

“Sabemos el ambiente adverso muchas veces a todo el aspecto religioso al aspecto de la fe, en algunos sectores de nuestra sociedad, en algunos jóvenes que miran de formas muy diferentes a las del evangelio, y nosotros tendríamos que creernos llamados por Dios, consagrados por Dios, enviados por Dios para que le acojan y le reconozcan en su vida, y esto nos sólo con nuestras palabras sino con toda nuestra vida, con todo nuestro ser…” 

Al finalizar comentó que se responde a la vocación con formación permanente, que nosotros como San Juan Bautista en el desierto-lugar del encuentro con Dios- lugar del morir a uno mismo,  como lo vemos en San Juan Bautista: un hombre ascético, centrado en Dios, relativizando todos los demás, como lo veíamos en la figura de Beato Miguel Rúa. Necesitamos de esa ascesis que nos haga manifestar esa mística del Dios Misericordia, no podemos vivir la mística del “Da mihi animas” y ser portadores del Señor, sin vivir la mística  del “Cetera Tolle” .
Esa figura de Juan que crece espiritualmente, que crece en el desierto, hasta que se encuentra con el Pueblo, nos tiene que alentar a nosotros en este trabajo nunca terminado, de cultivar esta mística que conlleva esta ascesis”…

A las dos de la tarde convivieron en una comida preparada para la ocasión para luego tener un espacio fraterno de encuentro y recreación donde platicaron, participaron de juegos, ajedrez, “jenga”, lotería, lanzamiento de pelota, tiro de baloncesto, raqueta, voleibol entre otros,  todos participaron contentos a pesar de que hubo un poco de lluvia

Así a las cuatro de la tarde sen el salón de actos del  ISES se prosiguió con la presentación de Comisión de Seguimiento Capitular que introdujo el P. Ignacio Ocampo Uribe y que prosiguió el P. José Antonio Hernández  SDB quien presentó el monitoreo de los proceso emprendidos por la Inspectoría y el Cambio que  fueron resultado de las recomendaciones del Visita Extraordinaria de Rector Mayor en la persona de su visitador el P. Filiberto González Plascencia y la Carta del Don Pascual  envío y que motivo el camino del CI 2010 con un rumbo que se invitó a acoger con espíritu de fraternidad.

Se recordaron en imágenes la situación que vive nuestro país, el Café  Sinergía,  el Encuentro de Obediencias del año pasado, la lectura que inspira el lema de Capítulo “Les daré un corazón nuevo  y les infundiré una Espíritu Nuevo…Les arrancaré el corazón de piedra y les daré un Corazón de Carne… ustedes serán mi Pueblo y yo seré tu Dios”. El hecho de los trabajos precapitulares, las consultas a las comunidades y el video elaborado por el Padre Marco Antonio Becerra donde los hermanos indicaban que el Capítulo era un momento de “reanimación espiritual”, “que invitaban a  trabajar con entusiasmos, que hacia revivir a Don Bosco en nuestra Patria… la invitación de abril de aquel año para realizar el CI2010, proponiendo un cambio y soñar con Don Bosco, participar enriqueciendo el Proyecto Capitular, dado aportes con rectitud, expresando profundidad de vida fraterna, en comunidades consistentes, definiendo lo necesario para llevar a cabo las iniciativas, cómo se vivió el proceso, la disponibilidad para llevar a cabo este proyecto y la invitación a ser otro Don Bosco hoy.



Se entregó un documento titulado “Recuento del Proceso de Cambio”  según explicó el Padre José Antonio Hernandez  los principales momento y actores era: la Visita Extraordinaria-P.  Filiberto Gonzalez; la Carta Conclusiva-el Rector Mayor; La Comisión Precapitular-y su labor de noviembre de 2009 a abril de 2010; El Propio Capítulo Inspectorial 2010 realizado del 25 al 30 de Abril; La Comisión de Seguimiento del CI y su trabajo iniciado en  mayo de 2010  hasta la fecha; El Inspector y su Consejo que ha realizado reuniones periódicas para analizar los avances de monitoreo realizado por la Comisión.

Recordó que todo cambio fue resultado de lo que los mismos hermanos habían externado, y que fue motivado desde un principio por las propias inquietudes de todos los presentes, recordaron las líneas a priorizar según la Visita Extraordinaria –Ponerse en Camino de Conversión Personal; Purificar el concepto de la Experiencia de Vida Religiosa, Vivir en Actitud de Formación Permanente; Elaborar un Plan Integral para restablecer y reubicar obras y comunidades.

Así como presentó todas las indicaciones que implicaron un gran proceso de cambio, como la invitación de CG26 que propone crecer vocacionalmente imitando a Don Bosco. Otro un Plan a Mediano Plazo, la reestructuración del POI y el PEPSI

Recordó algunas líneas de la Carta de Rector Mayor que señalaba Fortalezas como era la Primacia de Dios en la vida y rasgos en los que se debe crecer como son las relaciones interpersonales entre otros.
Indicó además líneas de acción acorde al CG 26: como la de buscar la conversión personal permanente; fortalecer la identidad de consagrados y apóstoles; cuidado de la formación permanente entre otras.
Señaló los trabajos de la Comisión Precapitular: Estudio, elección de Metodología, Capacitación etc. en vistas a cumplir las líneas de acción

El Padre Antonio recordó  los trabajos del CI2010, los resultados que se esperaban de él , los objetivos específicos y el general del Proyecto Capitular, sus actividades.

Según explicó los momentos del seguimiento Capitular han sido: la Evaluación de CI; la Selección y propuesta de actividades Inspectoriales; la elaboración de Indicadores, la Elaboración de medios de verificación. La Capacitación metodológica del seguimiento, las visitas a las comunidades y  el acopio de información entre otras
Además se llevó a cabo la acción de Inspector y su Consejo que son quienes realizan la integración de  las sugerencias al POI y al PEPSI y el Directorio entre muchas otras que han llevado a cabo.
Se presentaron 8 tomas de decisión para vivir con  asertividad y coherencia: Para tomar el control mejorando la respuesta al stress con un cambio de  actitud y responder por elección libre y propia 1.- Aceptar- lo que es posibleno resistir: no es resignarse  2.- es aprovechar lo que se tiene y hace-no evadir  3.- sino  asumir responsabilices, causas y adueñarse del poder propio-no es sólo desear,  4.- es comprometerse haciendo lo necesario para lograr los objetivos- no preocuparse 5.-Ocuparse, ponerse en acción y movimiento-no dejar o olvidar lo que se tiene sino, 6.-Agradecer: oportunidades, talentos, conocimientos, amor etc.-no desconfiar sino 7.-Confiar: todo en conjunto acepta, asume, aprovecha, así que en lugar de visualizar en negativo, 8.- es Apostar a Ganar.

Se invitó la los salesianos –cerca de las 17:00 hrs- a realizar una dinámica de 10 minutos para compartir  cómo se vive y colabora en el proceso; cómo se ha vivido ese proceso en la comunidad; qué impulsores  y obstáculos pueden visualizar, entre otros aspectos. Así se tuvo un momento de mucho dialogo, lluvia de ideas, e intercambio de experiencias y reflexiones. 

Después de un momento de preguntas, y de la exposición de algunos puntos de vista y de tener la escucha de todos, concluyó este momento para pasar al rezo de las Vísperas después de los cual se llevo acabo la ceremonia  del Entrega de Obediencias la que fue El Padre Inspector fue  entregando a cada uno la encomienda que se le confía, se tuvieron algunos cambios importantes como el del Aspirantado Juan Ponce de León donde su director después de 6 años de servicio se le asignó una obediencia diferente, eso entre todas, el Padre inspector los invitó a que con espíritu de unidad todos cumplieran con fidelidad la tarea que se les había asignado. Antes de concluir se dio un momento de media hora para que se reunieran las nuevas comunidades y fueran conociéndose, y definir así algunas de sus actividades a futuro, así concluyó esta experiencia que duro la mayor parte del día, y que se vivió con gran fraternidad.

viernes, 20 de mayo de 2011

Reunión de la Comisión de Seguimiento del CI 2010

20 de mayo de 2011
Puebla, Pue.
En  la casa de la Comunidad  del Colegio Trinidad Sánchez Santos se llevó a cabo la Reunión de la Comisión de seguimiento del Capítulo Inspectorial 2010, estuvieron presentes los siguientes salesianos: el P. Alberto Polanco, el P. Jesús Ramón Pasaran, P. Ignacio Ocampo Uribe, P. José Antonio Hernández, P. Miguel Ángel Lezama Rojas y P. Felipe de Jesús Vargas.

Contaron con las aportaciones realizadas en la última Reunión de Directores del 4 de mayo, en donde  se presentó del recuentro del trabajo de seguimiento Capitular desde la Visita Extraordinaria hasta estas fechas; los Directores reaccionaron  manifestando sus necesidades, inquietudes y deseos de adherirse más claramente a este proceso de cara al Inspector, su Consejo y la Comisión de Seguimiento.


 Así, la Comisión dedicó tiempo para conocer las aportaciones y  determinar las acciones necesarias con las cuales darán respuesta a los diversos desafíos. Los miembros de la comisión, sabedores de que inician  otra etapa del Seguimiento - pues se ha logrado la adhesión de los Directores asumiendo los retos poscapitulares- ahora buscan que los hermanos de las comunidades puedan asumir los compromisos y que la planeación espontáneamente implique los retos del Capitulo y que cada comunidad sea la primera  implicada en la realización de estas actividades.

Se han percatado que en la realización del  Capítulo se necesita de dicho seguimiento a nivel personal, de parte de cada salesiano, y sobre todo, cada uno debe tener la capacidad de escuchar las necesidades de los otros  y responder con acciones a corto plazo, de modo que puedan solucionarse las dificultades, e incluso el “dolor” del cambio en la gestión en una realidad Inspectorial actual que presenta desafíos. Por lo anterior, cada salesiano no debe perder de vista el objetivo de servir a los jóvenes, ya que sí podemos responder desde el Carisma.
                                                                      
Además los miembros de la Comisión buscaron concretar estrategias que implican a  los responsables de seguimiento, con los tiempos a corto plazo. Tomaron en cuenta otros elementos de planeación que corresponden a la Gestión del Proceso de Cambio.

lunes, 11 de abril de 2011

Los Recursos

El Capítulo Inspectorial pretende alcanzar una serie de resultados englobados en la palabra 'Recursos'. Con ello pretendemos que todos los salesianos tengamos una mentalidad abierta a modelos de trabajar y de vivir más “cooperativos” e incluyentes, en lugar de formas basadas en la competición y la exclusión.

Por ello, en este ámbito hemos decidido trabajar para tener una cultura de proyectos (los cuales echan a andar procesos que implican la colaboración de varios agentes -CEP-, que respetan los ritmos de crecimiento y madurez de las personas, que se adaptan a ellas), y una cultura de evaluación, que admite la autocrítica para mejorar las propuestas y la praxis educativa y pastoral, suficientemente flexible para revisar humildemente lo que se hace y admitir mejoras teniendo siempre como mira final el logro eficaz de nuestra identidad y de nuestra misión.


¿Soy lo suficientemente abierto para trabajar en colaboración con los demás?

¿Admito la crítica constructiva para mejorar los planes que tengo o las iniciativas que propongo?

¿Propicio la participación y la inclusión de los demás, incluso de quienes son rechazados y marginados?

¿Soy capaz de adaptarme pacientemente a los demás creyendo en el valor de su riqueza personal?


La Espiritualidad

Una línea más de santificación de nuestro Capítulo es la espiritualidad. Entendemos la espiritualidad, en primer lugar, como la capacidad de mantener siempre una recta intención en nuestros juicios y nuestras acciones.

No se puede hablar de espiritualidad en una persona que no desea hacer el bien y no desea el bien para sí y para los demás. Es necesario optar conscientemente por el bien. Si queremos el bien, queremos una vida recta, y nuestras intenciones serán rectas.

Para nosotros no hay mayor bien que hacer lo que Dios nos dice. Hacer la voluntad de Dios es hacer el mayor bien posible. Por eso vivimos atentos, buscando discernir siempre lo que Dios quiere, hacer su voluntad. En ello imitamos a Jesús, que siempre puso en el centro de su vida, de sus intenciones y decisiones a Dios Padre. Jesús es para nosotros el maestro de la primacía de Dios. Nos enseñó que poner al centro de todo a Dios es la manera de garantizar la solidez espiritual, pues quien se define desde otros centros o tiene otros cimientos en su vida, no tiene la solidez de la 'roca firme' que es Dios.

Todo lo anterior se expresa en la lealtad a lo que somos, en la fidelidad y el cumplimiento a todo lo que conlleva nuestra consagración religiosa: la vivencia de los consejos evangélicos (obediencia, pobreza y castidad), la vida comunitaria como vida fraterna, la oración y los Sacramentos como la fuente de nuestra 'vida en Dios', y la misión juvenil y popular con un claro compromiso por el bien y la promoción del prójimo.

¿Realmente deseo el mayor bien posible para mí y los demás? ¿cuál es ese bien?

¿Anhelo y busco otros 'bienes' aún sabiendo que son sólo apariencia de bien?

¿Me he aplicado a buscar con sinceridad la voluntad de Dios para mi persona y mi vida? ¿qué he descubierto en esa búsqueda?

¿Deseo que Dios sea el centro de mi vida? ¿qué he hecho para que eso se dé?

La Formación

Otra de las líneas de santificación o resultados que esperamos obtener con nuestro Capítulo es la formación. En la Inspectoría esta línea nos está pidiendo buscar planes y programas adecuados para desarrollar la capacidad de reflexión y análisis, la responsabilidad personal y el compromiso en el trabajo. Quiere decir que los salesianos de la Inspectoría no estamos contentos con el modelo 'autocomplaciente', 'pagado de sí' del salesiano que emprende  acciones y no se detiene a pensar y a discernir lo que hace (aunque haga muchas buenas y bellas cosas).

Nos hemos dado cuenta que la vida consagrada salesiana en la Inspectoría no puede ser llevada con pereza o recelo para el trabajo intelectual, por pastores conformistas, desidiosos del desarrollo y del crecimiento personal integral. Por el contrario, creemos que la capacidad de reflexión es necesaria hoy más que nunca para responder a las preocupaciones de la sociedad en torno a los jóvenes, que la formación humana y consagrada debe ir de la mano de un proceso de evangelización tan transformador, tan renovador de la vida como lo fue el catecumenado de los primeros siglos de la Iglesia (y que ahora se pide explícitamente desde las primeras etapas de la formación inicial), y que quienes nos prestan el servicio de la autoridad y el gobierno, el inspector y su consejo y los directores (pero también todo hermano que desempeña algún servicio de liderazgo en su ámbito de influencia) tienen que ser los más humildes para dejarse acompañar, formar, asesorar.

 ¿Qué valor consciente formativo le he dado a mi misión?
¿cómo va mi desempeño educativo pastoral?

¿Mis acciones son un reflejo verdadero de lo que puedo dar? ¿me he conformado con el mínimo esfuerzo?
 
¿Cómo va mi desempeño en otras áreas de mi formación como el cuidado de mi salud y la cualificación de mis intervenciones educativas y apostólicas?

¿Qué valor le he dado a mi formación en la fe? 

Los sacramentos y la oración ¿representan para mí medios eficaces para impregnarme del evangelio y seguir dejándome transformar por la Gracia?

lunes, 4 de abril de 2011

La Fraternidad


Uno de los resultados que nosotros nos propusimos obtener con los acuerdos (componentes) de nuestro último Capítulo es la fraternidad (los cuatro resultados que esperamos obtener son: formación, fraternidad, espiritualidad, recursos). En el trabajo de análisis que los capitulares hicimos de la realidad de nuestras comunidades, de los principales problemas que encontramos y de sus causas, caímos en la cuenta que nuestra Inspectoría, en este momento, tiene que ir a las raíces profundas de la fraternidad. Es así que, para nosotros, la fraternidad consiste en trabajar, en primer lugar, por una afectividad sana, por una psique sana, por mantener la prioridad de la persona sobre la institución, por procurar la profundidad de la vida fraterna, espiritual y pastoral y en llevar a cabo un conveniente seguimiento de los superiores a los hermanos.

Queremos hacer notar, en primer lugar, que la fraternidad es fuente segura de santificación. Los salesianos consagrados no nos santificaremos si nos limitamos a mantener entre nosotros una relación de camaradería o de simple compañerismo. No estamos en camino de santificación por el simple hecho de vivir juntos y por tolerarnos o respetarnos más o menos bien. Sólo la reunión fraterna es fuente de santificación. Dicho de otra forma: sólo si aprendemos a ser hermanos (verdaderamente y no románticamente), si entramos en la escuela de la fraternidad, con toda la carga teológica y carismática que conlleva esta expresión, nos santificaremos. El paso a la verdadera fraternidad es indispensable para poder afirmar que estamos sobre la senda de la santificación personal y comunitaria.

Dios y el mundo esperan de nosotros, los consagrados, una vivencia auténtica y ejemplar de fraternidad. Como bien sabemos, la fraternidad, puede expresarse desde la forma más simple y elemental de 'saber responder por el hermano' (expresada en el Gn) hasta su forma plenamente cristiana expresada en el hecho de dar la vida, de consumir la vida amorosamente por el semejante (expresada en el Evangelio y en la vida misma de Don Bosco).

Claro que, pedagógicamente hablando, todo lo anterior va a lograrse poniendo en marcha en toda la comunidad inspectorial un conjunto de actividades (las 8 actividades inspectoriales para los próximos 3 años señaladas en el PREV) que deberán ser apoyadas por todas las comunidades, aún en modo modesto, con la puesta en práctica de sus acciones comunitarias.

Queremos insistir en que en el Capítulo Inspectorial hemos descubierto la necesidad de una búsqueda profunda, de ir a las raíces mismas de la fraternidad. Si no hay salud del alma (de la afectividad y de la mente), no puede haber verdadera fraternidad: habrá formas más o menos buenas -y no tan buenas- de compañerismo funcional (tolerancia, complicidades, solapamiento), habrá formas más o menos funcionales de relación y comunicación (bromas, 'carrilla'), pero todo ese modo de vivir y convivir posiblemente no nos lleve a ningún progreso serio en la fraternidad ni remotamente a lograr la meta de santificarnos. Es necesario preguntarnos si nuestro modo típico de “vivir y trabajar juntos” nos está ayudando a alcanzar una verdadera plenitud, una verdadera madurez en Cristo (que es una forma de entender la santificación). No hay santidad ni santificación donde no hay, en primer lugar, salud interior.



En este momento:

¿estoy sano afectivamente? ¿estoy sano psíquicamente? ¿cómo lo puedo verificar?

Las personas (conocerlas, respetarlas, quererlas) y en primer lugar mis hermanos de comunidad ¿me importan sobre todo lo demás?

¿he caído en la manipulación de las relaciones personales para obtener beneficios egoístas? ¿hay verdadera profundidad en mi vida?

Y mi vida espiritual ¿cómo está en este momento? ¿cómo es mi relación con el Señor? ¿qué estoy dispuesto a hacer por él? ¿cómo he cuidado de mi vocación?